¿Vas a visitar un sex shop? ¡No hagas esto!

visitar un sex shop

Los sex shop, tienen una clientela curiosa -como cualquier otro establecimiento- solo que en este, no se conoce demasiado bien ni se habla de ella. Puede ser debido por el tabú existente sobre los sex shop, por ser tiendas que muchas personas no suelen visitar, o cualquiera que sea el motivo. 

En este articulo vamos a detallar los perfiles mas comunes de las personas que visitan un sex shop, o personas que aún no lo hicieron pero están pensando en visitar un sex shop.

Si eres de estas ultima, presta bastante atención a los comportamientos mas comunes de los clientes de estas tiendas eróticas para evitar (o no) comportarse de forma similar.

Tipos de persona que visitan un sex shop

El listillo

Como su propio nombre indica, este tipo de personas son las que “saben todo” o al menos, hacen creer que lo saben cuando van a visitar un sex shop, aunque en muchas ocasiones esto no es así. Muchas veces aunque el dependiente de dicho sex shop quiera orientar a esta persona sobre los diferentes productos por los que muestra entusiasmo estas personas no aceptan esta orientación, es más, suelen contestar al momento haciéndole creer al dependiente que sabe de lo que está hablando. 

Por ultimo este perfil de visitante de sex shops no suele acudir solo, si no más bien todo lo contrario, suele acudir acompañado de otra persona a la que quiere impresionar con sus habilidades y conocimientos sobre los sex shop. Quien sabe si para intentar llevársela a la cama…

El tímido

Este perfil caracteriza, más que nada, a personas primerizas en este mundo o personas que nunca antes habían visitado un sex shop. Estas personas sin duda son un gran ejemplo para aquellas que aún no se atrevieron a acudir a un sex shop aunque realmente desean hacerlo. Normalmente, estas personas suelen estar constantemente mirando a su alrededor comprobando que nadie sabe que se encuentra en una tienda erótica, además piden los productos de forma disimulada y le solicitan al personal del establecimiento erótico que sean discretos con el envoltorio de su compra.

El fetichista encubierto

Este es el tipico caso que podemos encontrar en cualquier tienda, no solo cuando vamos a visitar un sex shops. El fetichista encubierto en este caso es aquella persona que se deleita revisando todos los productos una vez tras otra, pero sin finalmente comprar nada. Normalmente cuando el dependiente le consulta sobre si necesita orientación en la tienda estas personas suelen decir que solamente están mirando para decidir cual comprar más adelante.

El acompañante

Son aquellas personas con un mínimo de experiencia en sex shops, normalmente han visitado un sex shop en varias ocasiones anteriormente, estas suelen acompañar a otras personas, normalmente a los timidos o primerizos.

La finalidad de estas personas es orientar un poco a aquella persona a la que acompaña, aunque finalmente en la gran mayoría de los casos suelen comprarse algún juguete sexual, mientras que la persona a la que acompañaban prefieren pensárselo un poco más.

El reincidente

Como cuando sale el último teléfono del mercado, estas personas siempre están atentos a las ultimas novedades en cuanto a juguetes sexuales se refiere, pueden esperar en su establecimiento de confianza antes de la apertura si es preciso para hacerse con los últimos modelos de los juguetes sexuales mas novedosos. Por norma general no tienen pudor en gastar un poco más que la media de las personas, pues para ellos este es su entretenimiento y hobby.

El entrometido

Sin duda el entrometido es el perfil de persona mas odiado entre los dependientes de los sex shop, estas personas solicitan información sobre cualquier producto de una forma bastante pelicular… ¡Conociendo la intimidad del dependiente!

Estas personas suelen consultar ¿Lo has probado? ¿Que te pareció? ¿Tienes muchos productos? entre otras consultas bastantes incomodas para el personal de las tiendas.

El visitante común (Nuestro favorito)

Si más, también están los visitantes convencionales, aquellas personas que entran a la tienda erótica, consultan a los dependientes sobre un producto si lo necesitan, a veces pueden comprar y otras veces no… pero no se sienten incómodos por entrar en una tienda erótica ni tiene prejuicios por ello.

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